“La inmersión en una cultura diferente hace que te espabiles y adquieras independencia” Marc

GlobalNest - The journal - Marc - student

Las familias de acogida en el extranjero son la clave para aprender y perfeccionar un idioma. La convivencia diaria con personas de habla nativa potencia el aprendizaje de su lengua. A diferencia de una residencia de estudiantes, en el caso de las Host Families la inmersión es absoluta.  Por ejemplo mientras desayunas y lees el paquete de cereales de los Froot Loops, durante la hora de comer en la que puedes oír la radio de fondo  o por la tarde, donde pueden ponen las noticias o una buena película en versión original.

Por otro lado, además de aprender su idioma, la inmersión en una cultura diferente hace que te espabiles y adquieras independencia. Las cajeras, kiosqueros, taxistas y profesores con los que te encuentras difícilmente hablarán español, por lo que si quieres comprar la merienda, una revista, ir a ver un parque o monumento o atender a clase, debes moverte y adaptarte a su lengua y a sus costumbres.

Recuerdo muchos momentos que viví en mis estancias en el extranjero: Takeru, mi compañero de habitación coreano en mi estancia en Irlanda, me enseñó algunos trucos de magia con los que todavía hoy sorprendo a mis amigos. Conocí en Berlín a Alexandre, un chico de Montes Claros (Brasil) uno de mis mejores amigos con el que aún nos reímos por Skype de ese día en que cogimos el autobús equivocado y nos perdimos por las calles de Berlin Mitte, y sigo hablando con los McLoughlin la familia de Londres que siempre están dispuestos a acogerme si voy a pasar unos días allí.

Aprender idiomas, conocer diferentes culturas y vivir experiencias inolvidables son sólo algunos de los conceptos que me vienen a la cabeza cuando recuerdo mi experiencia en el extranjero con una Host Family, y forman una importante parte de mi vida.